La Fiesta del Chivo.

“La fiesta del Chivo” de Mario Vargas Llosa, debe ser sin dudas, una de las mejores novelas que leí durante este año. Y eso que en estos últimos meses he leído mucho.

Tratando de no irme por las ramas, diré que este estupendo libro, es el primero que leo de Mario Vargas Llosa, escritor que sin duda alguna continuaré leyendo con “La guerra del fin del mundo”

Aunque el autor ha expresado muchas veces que este es un libro de ficción, Vargas Llosa pinta con mucha destreza a lo largo de 518 páginas, como fue la triste realidad que vivieron millones de dominicanos durante la “era de Trujillo”. La mayoría de sus personajes están basados en personajes reales y situaciones reales, como la conjura y el asesinato del dictador dominicano.

Sin dudas, “La Fiesta del Chivo”, es un libro estupendo, que se lee con una velocidad atrapante. Altamente recomendable. En unas horas empezaré a leer “La Conjura de los necios”, pero casi seguro que en breve volveré una vez más, a beber de la fuente de este excelente escritor que es Mario Vargas Llosa.

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Published in: on noviembre 29, 2012 at 3:29 pm  Dejar un comentario  
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Todo sobre Mad Men.

Por Luci Porchietto.

Mad Men me gusta desde el primer capítulo. Sé que no a todos les sucede lo mismo. Al principio el ritmo de la serie es lento, moroso, arbitrario (aburrido, incluso, dicen algunos). Luego, con el correr de las temporadas la lógica se va acelerando y va quedando atrás esa especie de borrachera de Campari a la tardecita que es la serie en sus primeros episodios.


Don Draper, en cambio, demoró en convertirse un héroe para mí. Primero la quise a Peggy, después a la señorita Holloway, y mucho más tarde al pobre Don. Él se las arregla para no llamar la atención, ni siquiera a los espectadores. No es fácil ser un héroe tan oscuro. No quedan dudas: es su propia silueta la que cae entre los carteles rutilantes de Nueva York en los títulos: una mujer gigante y hermosa parece sostenerlo con su pie. Nunca sucede. Don Draper no deja de caer –o volar– entre la mampostería de una ciudad nueva.

Porque Mad Men es viejo y nuevo a la vez. Es, en realidad, el germen de lo nuevo: los hombres que están en el lugar justo en el momento indicado. Son publicistas, es Nueva York y empiezan los sesentas. Es estar en el punto preciso donde algo está gestándose. Es gestarlo, incluso. Entre tanto tufillo de novedad se respira un aire un poco inocente, casi pueril. Porque no hay novedad que no suene algo desmesurada con el correr del tiempo. Las publicidades de Starling Cooper, el corto que dirigió Salvattore (pobre de él, nunca tuvo aire), las modas, todo eso, nos causa algo de ternura. Pero no hay más: lo que sigue a ese gesto paternalista que sólo podemos esgrimir porque han pasado cincuenta años, es sólo dolor. El dolor de saber de dónde venimos.


Ahora, en Mad men no sólo hay hombres, sino mujeres. Cuesta un poco adaptarse a ver la naturalidad con la que el maltrato sucede en los primeros capítulos. Las cosas han cambiado, no lo suficiente, pero sí para que nos resulte increíble (nunca inverosímil) el modo en el que tratan a Peggy el día de sus inicios como secretaria, o la manera en que Draper se dirige a su mujer, o cómo los vecinos del barrio acogen a la única divorciada a la vista. Claro que como en toda buena historia los quiebres no dejan de encontrar intersticios, y ahí aparece Peggy, la primera heroína, defendiendo a capa y espada su lugar, ganándoselo antes, haciendo méritos y dejando todo en el camino para llegar a tener oficina incluso en medio de la misoginia. Y está la amante bohemia de Don, que lo lleva a recitales de poesía y le hace ver que el mundo es vasto e impredecible. Y está Holloway, con sus tetas enormes, ganándose el mundo sin más armas que su feminidad. Poder ver todo ese proceso, el modo de habitar ese mundo de hombres que encuentran las mujeres, incluso la odiosa Betty Draper, es impagable.

El día que vi el último capítulo de la cuarta temporada de Mad Men (todavía no lo pude borrar de mi disco rígido: es un tesoro, y no exagero) después soñé mi propio fin de temporada. En el sueño Don Draper, callado, con esos ojos vidriosos de tanto alcohol, intentaba decirme algo. Igual que el Draper de verdad (el de la serie, digo, porque para mí es real) a pesar de estar callado me transmitía algo urgente con sus gestos. “Hay que salir corriendo” dijo, al fin, con un hilo de voz: “Viene una tormenta, hay que salvarse. Después, todo mejora”. Yo, en el sueño, le hacía caso, ¿cómo desoír un consejo de Don Draper, si él ve todo incluso antes de que ocurra? Salí corriendo. Soñé con Draper, soñé conmigo. Tarde, es verdad, el héroe era parte de mi percepción, mi experiencia y mi mundo. Entró de a poco, de a gotitas, y ese tiempo lento, moroso, paciente, fue el que hizo que la serie se tornara tan verdadera.


Mad Men es la historia de muchos personajes enormes, descomunales, adorables y preciosos pero es sobre todo la invención de ese tiempo único en el que las cosas suceden justo cuando deben suceder y 1960 es, de un modo extraño pero indiscutible, la forma más precisa de la nuestra contemporaneidad.

Published in: on noviembre 26, 2010 at 2:09 pm  Dejar un comentario  

Gloria a Mad Men

Estoy abducido por Mad Men… lo admito. Hace casi una semana, me vi uno de los últimos episodios de la segunda temporada y todavía sigue rondando en mi cabeza. Fue tan genial, tan intenso y tan redondo que no me lo puedo olvidar.


Que es la mejor serie de tv, que los Grammys, que la decoración, que los actores, etc. Todo eso pasa a segundo plano cuando uno está abducido por una serie.

Trato de despejarme y ver otras cosas. Películas, pero no hay caso. Me pongo a leer, no hay caso.

Todo me hace acordar a Mad Men. Y me da nostalgia. Hago lo imposible para evitarlo. Darme un tiempo, “estirarlo”.

Pero nada es como Mad Men.

Para despedirme de esta declaración patética, les dejo una frase de Hernan Casciari sobre la serie:

“Pero sepamos esto de una vez y para siempre: por fin se podrá decir de alguna película, dentro de unos años, veinte o cincuenta años, la siguiente frase: “Fui al cine a ver tal cosa, y lo que vi casi, casi, estuvo a la altura de Mad Men”.

Published in: on noviembre 26, 2010 at 12:45 am  Dejar un comentario  

Las mujeres y el papel higiénico

“¿Qué hacen las mujeres con el papel higiénico?”. Ya sé, la pregunta da pié para que se responda de manera grosera, ordinaria y escatológica. No es esa la intención de la pregunta.

Lo mío es un interrogante más… más… filosófico.

No me interesa saber “qué” es lo que hacen, ni el cómo. Me interesa saber el por qué.

La gracia de la filosofía, es que esta se hace preguntas últimas. O sea, por aquellas que van en la búsqueda del sentido final, de las cosas.

Pretendo no caer en la categoría de machista, pero hagan la prueba. Dejen un rollo de papel higiénico cerca de una cantidad X de mujeres. Verán que en cuestión de minutos desaparece.

Así, como por arte de magia.

Claro, nunca es bueno generalizar… claro que no. Pero los invito a hacer la prueba.

Published in: on noviembre 26, 2010 at 12:23 am  Dejar un comentario  

Mad Men y Piso de soltero de Billy Wilder.

Después de haber terminado con la última temporada de BREAKING BAD, pasé unos días sin mirar ninguna serie. No me ponía de acuerdo, FRINGE, MAD MEN y terminar SIX FEET UNDER eran las opciones.

Finalmente me decidí por MAD MEN, y no me arrepiento de nada, señores.
Metiéndome en varios blogs de cine y series de TV, encontraba que a algunos les gustaba más a otros menos, pero todos coincidían en las siguiente frase: “Mad men, es sin dudas, una de las mejores series en la historia de la TV”. Faaa…. ¿Es para tanto? Sí. ¿Solo porque ganó tres Grammys consecutivos a la mejor serie dramática? Si. ¿Pero por que? ¡¡¡Porque es una serie magistral y san se acabó!!!.

Para empezar su guión es buenísimo. Nada malo se podía esperar de Matthew Weiner, uno de los guionistas de Los Sopranos y creador de esta serie.
Pero para aquellos amigos de la adrenalina, cabe aclarar que no es una serie de acción. Es un drama muy bien llevado y a veces, hasta diría, “lento”. Hay que pasar los 5 primeros capítulos, para engancharse del todo con las historias corales que acá se relatan. Pero cuando termina la primera temporada, te quedas con ganas de más y más.

Mad Men también hace que uno tenga ganas de meterse en una maquina del tiempo y volver a los 60´s. Van a ver que todo está muy bien ambientado, que los objetos cobran vida porque tienen que estar ahí y porque significan algo.
Los personajes son entrañables. A pesar de ser una época diferente y una cultura lejana, uno se siente totalmente identificado hasta el punto de emocionarte al mismo tiempo que ellos lo hacen.Pero sobretodo, lo que uno encuentra en esta serie, son las sutilezas.

En el capitulo final, cuando realizan la propuesta de la publicidad del carrusel de Kodak, me emocioné hasta las lagrimas al mismo tiempo que lo hacía Don Draper.

Una critica española decía que: “Hacía tiempo que la tele no les regalaba algo así. Nunca me cansaré de recomendarla, ni alabarla, ni de decir que merece todos los premios que está cosechando. Tuvo una brillante primera temporada que me ganó con tan sólo su episodio piloto. Sí, yo fui de los que entró de lleno en la serie con tan sólo un episodio. Pero cuando creía que ya había alcanzado la perfección, Mad Men se superó con la segunda y, en especial, la tercera temporada. Las palabras brillante o perfección alcanzaron todo un nuevo significado.

Es una serie que enamora con sus secuencias, con sus planos, con sus diálogos y sus silencios, con unos personajes fuertes, vivos y a la vez muertos por dentro. Me emociono de tan sólo pensar lo que nos va a traer esta nueva temporada, de las vivencias y conflictos de los que estamos a punto de ser testigos. Y doy las gracias porque lo podamos ver.”

Pero ¿que es lo que más me gusta de esta serie? Es que MAD MEN, es cine. Cine puro hecho para TV.

Y acá es cuando quiero enganchar con Billy Wilder y Hitchcock.

En el capitulo 10 de la primera temporada, un señor invita a una compañera de trabajo al cine. Le dice que estan dando: “The apartament” de Billy Wilder. Pero también aclara que se estrenó una película “extraña” que se llama “Psicosis” y hace un comentario despectivo sobre este tipo de cine. (Cabe aclarar que Hitchcock no gozaba de una buena repercusión por ese entonces en los Estados Unidos)

Esa sola escena, me hizo “vivenciar” como eran los estrenos de estas dos obras maestras del cine. En la misma semana se estrenaba una película de Don Alfred y otra de Billy Wilder. Guau….

Pero está bien…lo confieso, si bien me encanta Wilder, nunca había visto THE APARTAMENT ,así que no dudé y miré PISO DE SOLTERO, como fue su traducción al castellano. Gracias a MAD MEN, vi una de las mejores películas de Billy Wilder.

No me voy a poner a analizar la película, porque no tengo ganas. Simplemente quería informarles que PISO DE SOLTERO arrasó con seis premios Oscar, incluyendo mejor película.

Y ahora viene una buena pregunta: ¿Por qué Piso… nunca ingresó a al top ten como otras obras maestras de Wilder, por ejemplo El ocaso de una vida y Una Eva y dos Adanes?

Misterios sin resolver…

Dicen que un crítico americano, llamado Mark Cousins, quién escribió la introducción al guión de Piso de soltero, reconoció que esta película es “la mejor no-obra maestra del cine americano”.

Será entonces como dice la premisa de Sterling Cooper, la agencia de publicidad de los personajes de MAD MEN:

“No importa lo que seas. Lo importante es como lo vendas“.

Published in: on octubre 18, 2010 at 5:42 pm  Dejar un comentario  

Amarcord, Fellini y Bergman


Son las 22, 30 de la noche. Hace una hora que estamos analizando la estructura dramática de “Amarcord” de Federico Fellini. Lo que parece ser una película caótica, tiene sin que lo sepamos, una estructura bien definida.

Pascual y Juan José cuentan anécdotas sobre la charla con Tonino Guerra, el guionista de la película.

“¿Qué les pareció energéticamente?” pregunta de repente Juan José.

“A mí me cansó… me saturo… ni siquiera logré reírme cuando todos lo hacían… no veía las horas de que terminara…” dice un muchacho de la platea.

Para mis adentros, pienso que eso me pasa con Bergman.

Se arma un pequeño e interesante debate sobre el cine de Fellini y sobretodo cual es la clave para entender “8 y ½”. Una vez que se entiende esa clave, resulta ser un peliculón.

Juan José dice que en cuanto a dirección Fellini es magistral, que hay que aprender mucho de él, aunque a uno no le guste.

Y sí, finalmente dice las palabras mágicas: “A mí me pasa con Bergman… su cine no me dice nada… ¡tomá, lo dije!” Dice entre risas.

Respiro aliviado. Por fin siento que no soy el único.

Published in: on agosto 6, 2010 at 4:39 pm  Dejar un comentario  

Breaking Bad

BREAKING BAD es una serie que descubrí por casualidad, ya que lamentablemente en nuestra televisión sigue siendo desconocida.

No sé si será la mejor serie de la historia de la TV, pero de lo que sí estoy seguro de que se trata de una verdadera joya de la pantalla chica en la actualidad.

Sé que Mad Men promete mucho, pero recién vi tres capítulos.

Si me preguntarán que es lo bueno de Breaking Bad, me trabaría como un estúpido porque no sabría por donde empezar.

Digamos que es una serie que tiene muchos y variados elementos para ser tenidos en cuenta a la hora de analizarla.

Para empezar creo que la clave principal está en las actuaciones. No por nada, Bryan Cranston ha ganado varias veces el Emmy a mejor actor, interpretando a un Walter White excelente. Pero a su lado, también hay otro peso pesado… es ni más, ni menos que Aaron Paul, conocido por la muchachada “breakingbadsense” como Jesse Pinkman.

Pero si bien sus protagonistas principales la rompen, los secundarios también. No nos podemos olvidar del querido Dean Norris, interpretando a Hank Schrader y por supuesto a la moralista esposa de Walter, Skyler.

Pero si tuviera que recomendar Breaking Bad a un amigo, empezaría por decirle que es una serie que se basa en los siguientes pilares: relaciones familiares donde todo parece estar de maravillas, pero que en realidad son personas que no se conocen a pesar de compartir el mismo techo.

Claro, a primera vista se puede decir que también tratan el tema del cáncer y del narcotráfico… pero sobretodo indagan en la doble moral.

Walter White es un profesor de química de clase media baja, que de un día para el otro le detectan un cáncer de pulmón. Tiene un hijo discapacitado y su mujer embarazada a punto de tener un hijo no deseado. White, decide que antes de morir quiere dejarle a su familia una buena suma de dinero. Para ello comienza a realizar Crystal, una droga química de moda en Estados Unidos.

“Fa, loco…” dirá alguno. “Que dramón” dirá otro. Nada de eso. Lo que es un drama realista se convierte en pura adrenalina. Pura y dura como las metanfetaminas que prepara el Sr. White.

Como decía un critico de series: “Breaking Bad engancha de mala manera y el único recurso que tienes para callar a tu conciencia, es dándole al play para conseguir tenerla contenta. Verla del tirón no es problema pero cuidado cuando llegues al ritmo de un sólo capítulo a la semana… aviso que la espera no es agradable por mucho que exprimas más cada episodio”

Breaking Bad es una serie donde todo está cuidado hasta el último detalle. Algo insignificante en un capítulo, se vuelve sumamente importante tres capítulos más adelante.

Tiene unos diálogos fuertes y bien pensados, pero sobretodo, saben manejar muy bien el silencio. El silencio…. ¡Que bien le vendría un poco de silencio a las histéricas series de Adrián Suar!.

Técnicamente, Breaking Bad es magistral. Impecable. Estupenda. No se puede creer. Podría pasarme toda la noche hablando de esta serie, pero para resumir diré que todo lo que puedan ver en Breaking Bad está perfectamente diseñado, perfectamente estudiado. Desde su guión hasta la fotografía.

Antes de terminar, me gustaría citar Hernán Casciari:

“Breaking Bad nunca, jamás, se presentó como la gran revolución, ni como la más cara, ni como la mejor historia. Es una serie que partió de atrás, como un caballo sin nombre, y que a fuerza de un galope perfecto ahora está primera y sola en la carrera de las obras maestras”

Pruébenla… no se van a arrepentir.
Pero eso sí… les hago una única advertencia… no hay vuelta atrás… es un camino de ida.

Pruébenla… que Heisenberg invita.

¡POLLOS!

Published in: on agosto 5, 2010 at 5:39 am  Comments (1)  

Gays, progres y circo.

Antes de empezar este articulo, querido blog, te pido mil disculpas. No quisiera ensuciar este espacio con basura política. Pero en este momento, siento que necesito expresarme de alguna manera.

Estoy a favor del matrimonio gay y de las igualdades ante la ley. Que eso no le quepa la menor duda a ninguno. Lo quería dejar en claro.

Mas bien mi critica es a la farándula que nos volvieron a vender, sin posibilidades de un debate en serio.

Que la Iglesia católica es conservadora, retrograda, pedófila, anacrónica, etc., eso no es ningún secreto. Contame algo que no sepa.
“Remite a los tiempos de la”Inquisición” dijo Cristina. El enriquecimiento ilícito, la corrupción, las instituciones paralelas, el apriete, etc., remite al colonialismo salvaje o al neoliberalismo de los noventa, si vamos al caso. No se trata de ver quién puede tirar la primera piedra.

Lo que no encontré fue un debate inteligente. O tenias un programa de TV donde Roberto Piazza se peleaba con un tipo de bigotes presidente de la asociación matemos a los gays, o los tenias a aquellos “open minds” de siempre, que si no estas de acuerdo con esta ley sos un retrogrado.

Como dijo Víctor Hugo Morales, el patrón de pensamiento de los que no están a favor de esta ley, es el mismo de los que están a favor de los militares. ¿Hay algún disparate más grande que ese? ¿Qué tenemos que hacer? ¿Fusilarlos en Plaza de Mayo mientras cantamos el himno nacional? ¿Por qué no se puede respetar a los que piensan diferente?

Debemos ser uno de los países más atrasado en materia homosexual. En Estados Unidos por ejemplo, se enseña el respeto hacia los homosexuales a través de una ley que la obliga tener como materia educativa desde la primaria. Lo mismo pasa en Inglaterra y Francia. El respeto se viene trabajando desde que son chicos.

En Argentina en cambio, el 80% de los que conozco que hoy están a favor de la ley del matrimonio homosexual, no dudan en llamar “puto de mierda” a cualquiera con el que se quieran pelear, se codean en el subte si ven a dos hombres de la mano o les da asco si se besan en un boliche. En un popular programa de TV una panelista le dice “sidoso” a otro panelista por ser gay. Así de progres somos.

En fin, creo que la aprobación de esta ley es un gran paso para nuestro país. Pero siempre me quedé esperando un debate en serio, lejos del patoterismo y el dedo acusador.

Y no basta con Pepe Cibrian haciendo un discurso emotivo en el congreso.

Me da la sensación que como en las épocas del coliseo romano, desde arriba nos tiran este pedazo de carne para que nos peleemos entre todos.

Mientras tanto, la semana que viene se trata una vergonzosa ley de minería impulsada por este gobierno, en donde se harán mierda miles de recursos naturales, pero donde habrá platita, mucha platita.
O como leía ayer, un joven neuquino que perdió a su hermano en Plottier, se instaló a pesar del frío en la puerta de Casa de Gobierno, donde inició una huelga de hambre para pedir una ley que reforme la seguridad vial. En Argentina por día mueren 20 personas a causas de accidentes de tráfico. El ministro Randazzo se negaba a recibirlo.

Por ninguna de estas dos cosas, vi que nadie se rasgue las vestiduras.

Published in: on julio 14, 2010 at 6:36 pm  Dejar un comentario  

Un día perfecto para leer Salinger

Ayer leí “Un día perfecto para el pez banana” o si prefieren “el pez plátano” o para los bilingues “A perfect day for bananafish”

Este es un cuento de uno de mis escritores favoritos J.D Salinger.
Dicha narración aparece en un libro que se llama “Nueve cuentos” o si Ud. Lo prefiere “Nine Stories” .

A J.D.Salinger se lo conoce como a un escritor que está rodeado de un aura de misterio creado por su escasa producción literaria y sobre todo por el hecho de haberse encerrado en una casa de campo junto a su mujer, para apartarse definitivamente de la vida social tras el éxito de su novela El Guardián entre el Centeno. (¡Por Dios, que libro!).

Sobre el cuento del pez banana, diré que son muchos los escritores y críticos que coinciden en que es, lo que se podría llamar “obra maestra”. Mi temor es que esas palabras, tan mal usadas hoy en día, pueda convertir a este cuento en tantas cosas que se dicen ser “obras maestras” y no lo son.

Sin embargo este relato…golpea… y fuerte. Salinger nos habla del engaño y de la mentira; de la compleja comunicación entre los seres humanos por debajo de lo trivial y del mundo de los niños, que es al mismo tiempo inocente y perverso.

Salinger es un experto en analizar lo que sucede cuando los adultos nos sentimos niños desprotegidos.

Pero ante todo, creo que nos quiso mostrar que vivimos en una sociedad enferma, que hace todo lo posible para que vivamos en burbujas lejos de esa violencia que nos presenta.

Cualquiera que se ponga a leer a Salinger por primera vez, como me pasó a mí, va a encontrar historias realistas…aparentemente sencillas. Pero a medida que la lectura va avanzando, uno se da cuenta que este tipo nos está haciendo daño, que nos golpea donde más nos duele y así y todo, tenemos esa cosa masoquista que nos hace que no nos podamos desprender de la lectura.

Como les decía, ayer leí “Un día perfecto para el pez banana” .

¿Qué más se le puede pedir a la vida?

Published in: on julio 8, 2010 at 8:11 pm  Dejar un comentario  

FRANCIA

A ver… ¿por donde empezar?… Antes me gustaría aclarar, que como nadie me paga para hacer críticas de cine y es más bien, un divertimento personal, me chupa un huevo hacer un análisis “correcto” de las películas que veo. Así que acá va mi crítica de FRANCIA de Israel Adrián Caetano.

Para empezar diría que cometí un error grosero en haberla ido a ver con tan solo 24 horas de diferencia de “Carancho”. Error que pagué muy caro.
Es como ir a ver “La naranja mecánica” y al otro día “Papá es un ídolo”.
O sea, el desbalance es muy grande.

Si hoy me preguntarán que preferís… ¿ver FRANCIA o quedarte mirando una piedra durante 1 hora y media? Contestaría con absoluta convicción, que preferiría quedarme mirando una piedra.

Es que FRANCIA no me gustó para nada. Leía en algún diario que la película era tildada como “arriesgada”. Cosa que no estoy tan de acuerdo… a decir verdad, para nada de acuerdo. ¿Arriesgada por que? ¿Por algunas tomas locas? ¿Algunos recursos de montaje, que tanto se usan en el cine norteamericano hasta el hartazgo?… no entiendo porque la tildan de “arriesgada”.

La historia pasa de un personaje a otro sin sentido, nunca se sabe de quien y de que realmente están hablando, hay chistes grotescamente armados de los que ni te reís porque son demasiado obvios, (la policía y la pizza)… en resumen… una cosa enmarañada sin sentido.
La único que rescato, son las actuaciones de los personajes tanto de Natalia Oreiro, Lautaro Delgado y Milagros Caetano. Y el final…que placer me dio el final. El resto, me pareció un bodrio.

Da la sensación que es una película hecha para festivales, pero ni siquiera para grandes festivales, sino para festivaluchos.
Me sorprendió y mucho de Caetano, que todas su películas anteriores siempre me habían gustado.

En fin… volví corriendo a mi casa para ver BREAKING BAD y sacarme el mal trago…

Published in: on junio 22, 2010 at 12:16 am  Dejar un comentario